Shame, 2011.
- Director: Steve McQueen
- Guión: Abi Morgan/ Steve McQueen
- Reparto: Michael Fassbender, Carey Mulligan, James Badge Dale
Hace tres años este director debutó con su primer película Hunger, que contaba la historia sobre las huelgas de hambre en la prisión de Maze en Irlanda a principios de los 80’s y que culminó con la muerte de Bobby Sands. Su nueva película, Shame, igual de intensa, expresiva y bien controlada, también está protagonizada por Michael Fassbender, quien esta vez interpreta al guapo Brandon, un empleado exitoso de una empresa de Nueva York, cuya actividad precisa nunca se especifica, sólo le va bien. Desde un principio la película te plantea un personaje solitario, adicto y obsesionado con el sexo, sin embargo carente de alegría. No se sabe si tiene algún problema psicológico ni porque es como es, sólo se sabe que nació en Irlanda, se crió en Nueva Jersey y que tiene una hermana, Sissy, una talentosa aspirante a cantante con tendencias suicidas.
Hay escenas largas sin diálogos que se disfrutan mucho, como cuando Brandon se castiga asi mismo por no poder evitar la promiscuidad de su hermana y para terminar con la frustración opta por salir a correr en medio de la noche, una sóla toma larga y muy bella.
Shame, es una película algo perturbante, no sólo por que algunas escenas pueden parecer fuertes para algunas personas, sino porque adentra en nuestra mente y por debajo de nuestra piel a medida que tratas de entender sus complejos personajes. Fassbender confirma una vez más su reputación como uno de los actores más valientes y versátiles de los últimos años. Brandon es una creación de enorme complejidad, un prisionero atrapado en una jaula invisible de su propia creación. Carey Mulligan también hace muy buen trabajo, algo más vulnerable de lo que acostumbraba a interpretar, por lo general salía de niña buena, como en Drive o Never let me go. Brandon y Sissy viven un melodrama en un mundo de miedo, no tanto por el crimen y el castigo, sino por la adicción y la humillación. Es un horrible infierno, bueno, no hay infiernos bonitos, ¿o sí? Sólo como dato extra, vale la pena ver la película por el simple hecho de que Michael Fassbender sale desnudo y cuando digo desnudo quiero decir d-e-s-n-u-d-o, un buen pretexto para ver la cinta.
Mi frase favorita de la película: “We’re not bad people. We just come from a bad place.”
